‹ BlogOrganización · lun 5 oct · 5 min de lectura

Cómo usar una agenda, también en marzo

Qué anotar, cuándo abrirla y qué hacer con las semanas que quedaron en blanco, sin empezar de cero.

Katia, de ImPerfecta

Una agenda de papel se usa con dos cosas: un momento corto para abrirla y, adentro, solo lo que vas a volver a mirar. Lo demás, como te acomode.

Agenda ImPerfecta 2027 semanal abierta en la primera semana de febrero, con el cierre de la semana y los logros abajo, en la página derecha
El cierre de la semana: logros, pendientes y lo que te sacó una sonrisa.

Cómo usar una agenda por primera vez

Los primeros minutos con una agenda nueva pueden ir a lo que ya sabes del año. Algunas opciones, en el orden que quieras o solo una:

  • Pasar al calendario anual las fechas fijas: cumpleaños, los pagos que caen siempre el mismo día, la matrícula, el viaje que ya tiene fecha.
  • Llenar la página «Mi compromiso 2027». Pide de una a tres metas para el año y lo que te quieres dar permiso de disfrutar más. Puedes escribir una sola, o dejarla para cuando la tengas clara.
  • Anotar lo que ya tiene día en las próximas semanas: la reunión del jueves, el cumpleaños de tu tía, el pago de fin de mes.

Con eso ya está lista. El resto se llena a medida que pasa el año, no el primer día.

Qué escribir en una agenda (y qué no hace falta)

Sirve anotar lo que vas a querer encontrar después. Por ejemplo:

  • Citas y horas: la clase de los martes, el almuerzo del domingo, la llamada que quedó para las cuatro.
  • Pendientes con día: pagar la luz, devolver el táper, llamar al gasfitero.
  • Lo que entra y lo que sale. La página de finanzas del mes tiene un espacio para cada cosa. Anotarlo es eso, un registro: a fin de mes ves adónde se fue.
  • Lo suelto: la lista del mercado, una idea, el nombre de la serie que te recomendaron.

Lo que no hace falta: llenar cada línea, escribir todos los días, usar colores o que se parezca a las fotos de internet. Una página con una sola línea también sirve.

Un momento para abrirla: cada día y una vez por semana

Una forma de usar la agenda es abrirla siempre en el mismo momento, o casi. Dos opciones que se pueden juntar o no:

  • Cada día, un par de minutos para ver qué toca: con el café de la mañana, al llegar a donde trabajas o estudias, o antes de dormir para anotar lo de mañana.
  • Una vez por semana, un rato para mirar la semana que se fue y la que viene. Puede ser el domingo en la tarde, el lunes temprano o el viernes antes de cerrar la semana.

Si eliges el momento de cada día, ayuda dejarla donde la ves o donde la llevas: al lado de las llaves, en la cartera, en la mesa donde tomas desayuno.

Para el momento semanal, la agenda ya trae el lugar. Al final de cada semana está el «Cierre de la semana», con cuatro casillas: «Cumplí mi objetivo semanal», «Me di un tiempo para mí», «Preparé la próxima semana» y «Reagendé pendientes». Debajo, una línea para lo que te sacó una sonrisa, y al lado, un espacio para los logros de la semana.

Dos de las casillas se hacen en ese mismo rato: preparar la próxima semana y reagendar pendientes. Si quieres empezar por algún lado, empieza por esas. Lo que no salió y todavía importa pasa a la siguiente.

Si el momento que elegiste no te funciona, prueba otro. No hay uno correcto.

Cómo organizar tu agenda, semanal o diaria

  • En la semanal, la semana entera está en una doble página. Sirve para ver qué viene y repartir los pendientes entre los días.
  • En la diaria hay más espacio para cada día: listas largas, ideas, lo que pasó. La semana también termina en el mismo cierre.

Si todavía no sabes cuál va contigo, la comparación con fotos de las dos está en agenda diaria o semanal: cuál es para ti.

Marzo: cuando cambia la rutina

En el Perú, marzo es la vuelta a clases y el fin del verano. Cambian los horarios, la hora de salir de casa y el tráfico de las siete de la mañana. Lo que se organizaba de una manera en enero, en marzo se arma con otras horas.

Si sabes que marzo viene así, hay un par de cosas que puedes probar:

  • Usar la última semana de febrero para mirar marzo entero: qué cambia de horario, qué fechas nuevas aparecen.
  • Pedirle menos a la agenda esas semanas. Anotar lo justo, las fechas que no se pueden olvidar, y dejar el resto para cuando el mes se asiente.
  • Elegir de nuevo el momento para abrirla. Si en enero era con el café de las siete, en marzo quizá ese café ya no existe.

Si pasaron unas semanas sin abrirla

Ábrela en la semana de hoy. Las semanas en blanco se pueden quedar en blanco: no hace falta llenarlas ni ponerte al día con lo que pasó.

  • Si había pendientes anotados que no salieron, pasa a esta semana solo los que todavía importan. Para eso está «Reagendé pendientes».
  • Si ya cambió el mes, ábrela en el mes de hoy, que abre con su frase y su pestaña. Empiezas ahí, sin tener que volver a nada.
  • En la página de hábitos, marca desde hoy. Los días de atrás se quedan como están. Con uno o dos hábitos ya la usas.
Página de hábitos de la agenda ImPerfecta 2027: una rueda para marcar los hábitos del mes y, abajo, la reflexión mensual
Hábitos: un mes en una página.

Si hoy es un martes cualquiera de mayo, la agenda se abre en un martes cualquiera de mayo. Y si todavía no tienes la tuya, puedes ver la agenda ImPerfecta 2027 por dentro y por fuera.

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